La llegada de Juan Peris a La Nucía en marzo de 2024 no supuso el nacimiento de una propuesta aislada, sino la culminación de un largo viaje profesional que supera ya los veinticinco años. Tras recorrer escenarios internacionales y consolidar su prestigio en la provincia de Valencia, este especialista ha traído a la Marina Baixa una visión del bienestar que se aleja de las modas pasajeras. El éxito cosechado en estos dos primeros años en la localidad responde a una acogida excepcional por parte de los residentes, quienes han encontrado en su centro un espacio donde la ciencia y la experiencia previa se dan la mano para transformar la salud desde una perspectiva humana y profundamente técnica.

El valor de la ciencia aplicada al cuerpo

¿Cómo ha influido su experiencia de casi treinta años en el ámbito internacional a la hora de diseñar los programas de entrenamiento personal que ofrece actualmente en La Nucía?

Todo se reduce a la vocación por ofrecer a los demás lo mejor de uno mismo, y esto, en el entorno profesional se traduce en el compromiso de contar no solo con una extensa formación académica, sino en el deber del continuo estudio y actualización científica, en la observación de los métodos aplicados y resultados obtenidos, en valorar, respetar y escuchar al cliente, quien tiene siempre, mucho que aportar. El hecho de impartir formaciones a entrenadores y fisioterapeutas a nivel internacional, me da la oportunidad, no solo de compartir conocimiento, sino, una vez más, de valorar y escuchar, conociendo la visión y tendencias de otros lugares del planeta.

Y ahora, desde 2024 en La Nucía, toda nuestra experiencia, conocimiento y, por qué no decirlo, todo nuestro cariño están depositados en aquellas personas que desean emprender con nosotros su proyecto de optimización de la salud, a través del ejercicio físico, la fisioterapia, la nutrición, y la educación en hábitos saludables.

Tras dos años de trayectoria en la localidad, ¿qué balance hace de la acogida recibida y cómo ha sido el proceso de ganarse la confianza del público de la Marina Baixa?

Al escuchar esta pregunta, lo primero que me sale es una respiración profunda, realmente se asumió un gran riesgo cuando, tras una trayectoria, prestigio y clientela consolidadas en Sagunto-Valencia, decidimos, siendo padres de tres niños pequeños, empezar de cero en una nueva ubicación, La Nucía. Pero ahora, todo lo que puedo decir es que ha sido una de las grandes decisiones de nuestras vidas, ha sido un acierto, estar aquí ha sido una bendición; por todo, el clima, el entorno, la gente, una zona viva y alegre donde uno disfruta de calidad de vida.

En lo profesional, todo fue ir conociendo gente, allá dónde ibas presentarte, empatizar e invitar a las personas a una primera entrevista sobre salud y acondicionamiento físico. Y así, poco a poco, nos fueron conociendo, y recomendando. Además, bajo nuestra marca Myox, desarrollamos Nuciafit, un proyecto de promoción y divulgación, a través de talleres prácticos, sobre ejercicio físico y hábitos saludables; y de hecho, deseo aprovechar estas líneas para agradecer al Ayuntamiento de La Nucía, por interesarse en nuestro trabajo y apoyar esta iniciativa.

Usted menciona que el proceso no comienza con el ejercicio físico, sino con una anamnesis profunda. ¿Qué peso real tiene esta entrevista inicial de valor en el éxito posterior del cliente?

En Myox, no cabe un proyecto de entrenamiento para la optimización de la salud y longevidad sin la debida anamnesis. "El conocimiento es poder", dice la expresión ¿verdad?, bien, pues por esto mismo la calidad y precisión en la recogida de datos y evaluaciones previas al cliente, nos aportan la información para implementar un programa de entrenamiento personal de calidad dentro de un marco integral sobre salud. Nosotros no trabajamos con ejercicios de moda, sino que realmente personalizamos, y lo podemos hacer gracias, en gran parte, a que nuestra anamnesis nos habrá ayudado a conocer antecedentes y objetivos, datos sobre salud, nivel de actividad física, hábitos de ejercicio físico, historial lesivo, hábitos nutricionales, disponibilidad y predisposición hacia el entrenamiento.

En sus programas de entrenamiento personal se analizan antecedentes fisioterapéuticos y hábitos nutricionales, ¿es posible concebir la mejora física sin este estudio exhaustivo previo?

En principio, cualquier ser humano sometido a una dosis de ejercicio medido y controlado, debería, gracias al estrés físico y fisiológico, desencadenar adaptaciones positivas, y por tanto, mejoras en su condición física. Pero esta afirmación, al mismo tiempo que cierta, puede ser peligrosa si se aplica de forma unilateral, pues un estudio fisioterapéutico del individuo será precisamente el que nos ayude a entender qué limitaciones o necesidades puede tener la persona desde el punto de vista de patología musculoesquelética, y, por otro lado, para que esta dosis de estrés mediante el ejercicio pueda ser afrontada de forma óptima, y por tanto, pueda dar lugar a las respuestas pretendidas, es necesario que el estado nutricional del sujeto sea adecuado. Por lo tanto, sí, desde mi perspectiva como entrenador personal y fisioterapeuta, es imprescindible.

El centro destaca por el uso de tecnología poco común como la hipoxia intermitente o la luz infrarroja, ¿de qué manera estas herramientas de 'biohacking' marcan la diferencia frente a un centro convencional?

Nuestra propuesta se fundamenta en la arquitectura de la longevidad. Mientras que el enfoque tradicional se limita a la actividad física externa, nosotros intervenimos en la biometría interna para elevar el potencial humano desde su base más elemental.

Hipoxia Intermitente: Esta técnica es una de nuestras herramientas más sofisticadas. Consiste en someter al organismo, de forma controlada y cíclica, a la respiración de aire con una baja concentración de oxígeno. Este estímulo de alta precisión optimiza la síntesis de eritropoyetina, la hormona que regula el transporte y el aprovechamiento celular del oxígeno. No solo incrementamos la resistencia aeróbica, sino que provocamos un estímulo mitocondrial profundo. Es una apuesta decidida por la salud celular y la longevidad, optimizando de manera exponencial el impacto de cada entrenamiento.

Fotobiomodulación: Nuestra apuesta por la luz infrarroja trasciende la recuperación convencional; se basa en la capacidad de ciertas longitudes de onda para interactuar con la citocromo c oxidasa, el fotorreceptor clave en nuestras células.

Bioenergética y Fuerza: A través de este estímulo, potenciamos la función mitocondrial e incrementamos la síntesis de ATP (adenosín trifosfato). Al elevar la disponibilidad energética a nivel celular, el tejido muscular es capaz de generar mayores niveles de fuerza y resistir mejor la fatiga, optimizando el rendimiento desde su base metabólica.

Impacto Sistémico y Regenerativo: El alcance de esta tecnología es profundamente integral. La evidencia científica respalda su eficacia en la neocolagénesis (creación de nuevo colágeno) y en la aceleración de los procesos de reparación tisular, desde la cicatrización dérmica hasta la consolidación de fracturas.

Longevidad y Homeostasis: Al reducir el estrés oxidativo y modular la inflamación sistémica, no solo mejoramos la estética y la salud inmediata, sino que promovemos un estado de homeostasis que es fundamental para la longevidad. En nuestro centro, la tecnología no es un accesorio, es el vehículo para reprogramar la respuesta biológica hacia su máximo exponente.

Cuando hablamos de optimización muscular mediante electroestimulación (EMS), ¿buscamos un resultado puramente estético o hay un trasfondo de eficiencia biológica más profundo?

Es común pensar que la electroestimulación muscular (EMS) busca solo un cambio visual, pero la realidad es mucho más profunda. Como especialistas, vemos la estética como el resultado natural de un cuerpo que funciona de forma impecable. La diferencia clave radica en tres beneficios que el entrenamiento convencional difícilmente puede igualar:

Activación muscular superior: Con la EMS logramos activar las fibras musculares rápidas de una forma que el cerebro, por sí solo, no siempre consigue. Esto se traduce en un desarrollo de la fuerza y la masa muscular mucho más rápido y efectivo.

Protección total de tus articulaciones: Uno de sus grandes valores es que nos permite entrenar a intensidades muy altas sin necesidad de levantar pesos excesivos. Así, logramos un estímulo muscular profundo mientras protegemos y preservamos la salud de las articulaciones.

Un 'impulso' a tu circulación: Contamos con programas específicos que aumentan el riego sanguíneo hasta cinco veces por encima de lo normal. Esta mejora en la microcirculación no solo acelera la recuperación muscular, sino que transforma la calidad de la piel, combate la celulitis y optimiza todo tu sistema vascular.

En definitiva, no es solo un método para verse mejor. Es un sistema de vanguardia que mejora el rendimiento deportivo y las ganancias físicas, garantizando que el cuerpo sea tan eficiente por dentro como se ve por fuera.

¿Cómo logra adaptar un mismo método científico a objetivos tan dispares como la recuperación de una lesión, la mejora del rendimiento deportivo o la búsqueda de la longevidad?

La respuesta es sencilla pero profunda: no tratamos objetivos, tratamos biologías individuales. Aunque la ciencia y la tecnología sean las mismas, su aplicación cambia radicalmente gracias a nuestra Metodología Myox.

La clave de nuestra versatilidad no reside en un protocolo rígido, sino en tres pilares fundamentales:

Anamnesis de Precisión: Todo comienza con una evaluación profunda y de calidad. Antes de aplicar cualquier tecnología, medimos y analizamos el estado actual del cliente.

Versatilidad Tecnológica: El sistema Myox no es un 'único método' cerrado; es un ecosistema de conocimiento, sistemas y herramientas. Tenemos la capacidad de ajustar la frecuencia de una onda, la presión de una cámara o la intensidad de un estímulo según si el cuerpo necesita regenerar un tejido dañado, potenciar la fuerza de un atleta o ralentizar el envejecimiento celular.

Ciencia Adaptativa: Entendemos que un mismo estímulo biológico puede tener fines distintos. Por ejemplo, la optimización mitocondrial que ayuda a un deportista a ser más veloz es la misma que, a una intensidad diferente, permite a una persona mayor mantener su vitalidad y autonomía (longevidad).

En definitiva, Myox es el puente entre la ciencia más avanzada y la necesidad real de cada persona. No adaptamos al cliente a nuestro sistema; adaptamos toda nuestra tecnología y conocimiento a la circunstancia única de cada cliente para garantizar que su objetivo, sea cual sea, se alcance con la máxima seguridad y eficiencia.

Desde el punto de vista preventivo, ¿en qué medida sus programas ayudan a regular el equilibrio hormonal y a reforzar el sistema inmunitario de quienes acuden al centro?

Tradicionalmente hemos visto al músculo solo como el motor de nuestros movimientos, pero la ciencia moderna nos dice algo mucho más emocionante: el músculo es un órgano endocrino vital. Al entrenarlo correctamente, estamos activando una auténtica fábrica de salud.

Nuestros programas ayudan a regular el equilibrio hormonal y el sistema inmune a través de tres ejes:

El músculo como fuente de juventud: Al desarrollar masa muscular mediante el trabajo de fuerza, estimulamos la liberación de sustancias químicas (mioquinas) que regulan nuestras hormonas. Mantener unos niveles hormonales óptimos es, literalmente, mantener una fisiología joven, previniendo el envejecimiento prematuro y las enfermedades metabólicas.

Un escudo para el sistema inmunitario: El ejercicio físico bien programado no solo fortalece el cuerpo, sino que optimiza nuestras defensas. Además, el bienestar emocional y la reducción del estrés que genera nuestra metodología tienen un impacto directo en la capacidad del cuerpo para protegerse.

Tecnología como acelerador: Aquí es donde nuestra tecnología marca la diferencia. Herramientas como la Electroestimulación Muscular (EMS), la hipoxia intermitente o la luz infrarroja no sustituyen al ejercicio, sino que maximizan sus resultados. Nos permiten alcanzar niveles de estímulo que el entrenamiento convencional no logra, asegurando que esos beneficios hormonales e inmunitarios se produzcan de forma más rápida y profunda.

En definitiva, en nuestro centro no solo entrenamos para estar en forma hoy; entrenamos para que el sistema inmunológico sea resiliente y para que nuestra biología se mantenga vital y equilibrada durante muchos más años.

El compromiso con el futuro de la salud

La gratitud hacia la comunidad de La Nucía es el motor que impulsa esta nueva etapa, donde el objetivo final no es solo el bienestar inmediato, sino la preparación del organismo para un envejecimiento activo. A través de la combinación de vanguardia tecnológica y un método riguroso, Juan Peris continúa consolidando un referente de salud integral que mira al futuro sin olvidar las raíces de su vasta trayectoria.